Desde muy chicos, el café formó parte esencial de nuestras vidas, especialmente las máquinas. Crecimos rodeados de molinos, herramientas y granos, viendo de cerca cómo nacía esa magia que tanto nos marcó.
Con el tiempo, la curiosidad se transformó en pasión. Nos formamos de manera práctica y teórica, participando en cursos, talleres y charlas en Uruguay, aprendiendo sobre barismo, métodos de filtrado y las bases del café de especialidad. Pero pronto entendimos que necesitábamos ir más allá.
Así fue como tomamos la decisión de viajar a Colombia, uno de los países caficultores más importantes del mundo. En el punto oficial de la SCA en Bogotá, obtuvimos certificaciones en:
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Barista Skills
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Brewing
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Green Coffee
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Roasting
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Sensory Skills
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Latte Art Grading System
Aun así, sabíamos que la experiencia no estaría completa sin conectar con el origen real del café. Por eso, nos adentramos en las fincas caficultoras, convivimos con productores y participamos en todo el proceso: desde el cultivo y la cosecha hasta el secado. Ver, oler y sentir el café desde su raíz transformó para siempre nuestra manera de comprenderlo.
Hoy, ese recorrido se traduce en lo que hacemos todos los días: seleccionamos granos de especialidad y los tostamos en nuestra propia casa tostadora, desarrollando perfiles que respetan el origen y resaltan lo mejor de cada café. Cada lote es trabajado con precisión, buscando consistencia, calidad y una taza que exprese todo su potencial.